lunes, 29 de mayo de 2023

Despedida a Sam Peckinpah

No sé si habrá sido así

pero quiero

imaginar tu entierro

como en un western de John Ford o alguno de los tuyos:

a contraluz

siluetas oscuras recortándose sobre el horizonte

un atardecer

en la cima de un promontorio

on top of Peckinpah Mountain

tu tierra natal

ahora lecho tumbal

de Madera County (California)


No sé si habrán cantado para ti otra vez

por última vez

Las Golondrinas (Adiós, adiós)

ni si te habrán despedido como hubieras querido

(tú tan dado siempre a los adioses hasta luegos hasta siempres)

pero así lo espero y lo deseo


Los que en todo caso no estuvimos allí

ni supimos a tiempo de tu muerte

sino a toro pasado a toro muerto

– como siempre, demasiado tarde –

queremos a distancia despedirte

despedirnos de ti

decirte poco a poco

adiós

con un vaso de ron Bermúdez

a falta de tequila y whiskey de Kentucky

escuchando la música de Grupo Salvaje

cantando para ti (aunque sea mal) Las Golondrinas

oyendo una vez más la melodía que escribió Bob Dylan

para tu Billy

o la amistosa queja de John Stewart en Durango

y brindando por Pat Garrett y Billy the Kid

Pike Bishop y Deke Thornton

Ben Tyreen y Amos Dundee

Gil Westrum y Steve Judd

y también ¿cómo no? el explorador Sam Potts y el viejo Sykes

Lyle y Tector Gorch o Arthur y O. W. Hadley – confederados –

Cable Hogue y Hildy, Bennie y Elita, Ace y Elvira y Junior Bonner

Doc y Carol McCoy, el reverendo Joshua Duncan Sloane

y el solitario mayor Scott, Buck Roan, Alamosa Bill, el sheriff Baker

y su presentida viuda, Paco, Pete Maxwell, Rolf Steiner y el sargento

Gómez, Teresa María Santiago, y otra Teresa, y otra más

y Elsa Knudsen, y otra Elsa distinta, y Aurora, María, Malinche, Amy

la enfermera, el juez Tolliver, los rapaces hermanos Hammond, Tim Ryan y

Aesop, Sierra Charriba, Riago, Linda, Mapache, Jimmy Lee Benteen

y tantos otros – “buenos” o “malos” – que nunca olvidaremos


Te recuerdo hace quince años casi

en el puerto de San Sebastián, comiendo sardinas con whiskey

y hablando de tu gente.

O precipitando el destino de Billy el Niño susurrando unas palabras

a Pat Garrett: “Termina de una vez”. Era de noche.


Te hiciste viejo

sin dejar de ser niño

y quizá por eso ofendió tu inocencia

tu violencia de niño

tu falta de pretextos


Ahora estás – supongo que insolente – Knock-

Knockin’ on Heaven’s Door

allí te esperan ya

muchos amigos:

Strother Martin, Warren Oates, Ben Johnson, R. G. Armstrong

John Davis Chandler (si no reapareció), Slim Pickens, Chill Wills

Paul Fix, Paco Reyguerra, William Holden, Robert Ryan, Edmond O’Brien

Steve McQueen, Al Lettieri, Joel McCrea, Robert Webber, Gig Young,

Helmut Dantine, James Mason…

qué se yo cuánto más…

No estarás solo, no…

parece como si a tu paso la muerte acelerase su trabajo

así que pronto

seguramente se reunirán contigo

los más inverosímiles supervivientes, como El Indio Fernández:

estás bien acompañado

y es seguro que todos acabaremos antes o después por esos pagos


Tú que quisiste seguir sin éxito el consejo

de otro asesinado por la vida – Nicholas Ray – y buscaste tu refugio

sin cesar

en la Frontera

y luego al Sur

y más y más al Sur del Río Grande

y luego en cualquier tiempo y cualquier parte, más cerca y más lejos

y no pudiste encontrar

ni la Frontera (borrada, perdida, traicionada u olvidada)

ni el refugio deseado

ni en México ni en las mujeres

ni en el alcohol ni en el cine

cabalgas ahora con el corazón parado

sin saberlo

completamente solo

hacia el refugio final


Ya nadie marcará tus pasos

criticará tus muertes y tu obra

mutilará tus imágenes

cortará el hilo de tu relato

apuntará a tu cabeza

ni tratará de confinarte en la reserva que según él corresponde

al indio que a medias siempre fuiste


Avanza con tu grupo, contigo tu wild bunch y tus fantasmas.

Ya no nos preguntaremos más

A dónde irá

veloz y fatigada

la golondrina que de aquí se va…

Esta vez sí lo encontrarás


Dicen que a todo llegaste demasiado tarde

– cuando el cine americano y el western tocaban al ocaso –

pero ahora te has adelantado

has llegado antes de tiempo

a la Región Dormida

quizá porque te hartaste de esperar en vano

de tanta mezquindad y corrupción

de tanto obstáculo

y preferiste dar el grito de marcha definitivo

el Let’s go! final


So goodbye, Sam, goodbye, we’ll drink to you someday.


Poema inédito (6 de enero de 1985)

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